Supongo que dormís bastante bien, ahora que pediste perdón dos mil quinientas veces por haber causado tanto daño.
Supongo que tus sueños son mejores ahora que lavaste tu alma; supongo que mañana a la mañana te vas a despertar con total tranquilidad, en paz con tu conciencia, sin recuerdos que molesten, sin sobresaltos.
Supongo que ahora ya no están las ansias que hasta ayer andaban rondando por tu alma, las ansias de saber qué fue de mí, por dónde andaba yo, si estaba bien, si todavía respiraba.
Yo estoy bien, sabes? Quería que supieras que estoy bien, no te preocupes.
Y quería que supieras que para poder dormir mejor las cosas que hiciste y también lo que dijiste, las cosas que me hacés sentir cada vez que me llamás están muy bien, me tranquilizan, me alejan cada día un poco más de vos, me están dejando cada día a dos millones de kilómetros de vos, lo cual es bueno para ambos, o sólo por si acaso, para que esta noche y todas las que vienen puedas dormir mejor que antes, a mano con tu alma y en paz con tu conciencia.
Hola
Hace 11 años
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