…o puede que haya estado equivocado, y la gente sea toda de mentira, con mierdas, tics, histerias, cagadas, casi todos con alguna cosita que esconder. Que el amor verdadero en realidad no exista, y que sólo sean soledades que se encuentran y se juntan y se olvidan. Que sólo el acostumbramiento y el cariño y la confianza existan. Y el necesitar de alguien para sobrevivir y continuar y poder sobrellevarse a uno mismo, inmerso en medio de tanto hijo de puta.
…o puede que haya estado equivocado, y puede que la gente en realidad no se merezca nada, en realidad puede que ni yo merezca nada, que lo que digo sea producto de siglos parado en medio de cosas que me llevan y me esconden y me pudren en el medio de la nada. Que tratar de llegar a ningún sitio sea lo más sensato que me quede por hacer.
Hay quien dice que un ángel que todo lo vigila y todo lo cuida baja y corta con su espada las manos del ladrón, dejándolo mudo, dejándolo sin voz. Que lo llamen; que venga el ángel custodio de las cosas más sublimes y encuentre a quien me robó lo que hoy no tengo, las cosas que eran mías, las cosas que no encuentro, las horas y los días, los momentos de sentirme entero y satisfecho. Que encuentre al ladrón que se ha llevado las cosas que más quiero. Que me devuelva algunos días sin miedo, tirado a pleno sol, a plena luz.
“…los recuerdos que recuerdo y los que nunca sucedieron (sí, poligonal). La inmediatez de los sucesos de mierda, amontonados entre sí. La mujer perfecta no existe, pienso; sólo existe la memoria. El amor no existe, digo; existen soledades que se juntan y potencian. Y luego la costumbre. Y también los gusanos en mi espíritu.”
Hola
Hace 11 años
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